Jerónimo tiene 5 años, estaba concurriendo a su jardín hasta que a mediados de marzo, fecha en que comenzó la cuarentena por la pandemia, se suspendieron las clases. Lo acompañaba diariamente a su jardín, su acompañante terapéutico. Paralelamente Tquien lo recibió en sus brazos cuando Jero nació, y lo acompaño en todos sus momentos importantes, padeciendo un cáncer de mama en etapa IV. Para Jero y su familia vinieron varios cambios, sobre todo emocionales. Hacia fines de marzo empezaron a implementarse en el jardín clases virtuales por zoom. No pudimos acceder completamente porque no estaba acorde en nuestro caso la tecnología. También recibimos llamados telefónicos de su acompañante terapéutico de Cenda, interesándose por como se encontraba Jero y su familia. Nos enviaron material por e mail para trabajar con Jero, nos acompañaron, Paso el tiempo, en mayo tuvimos la perdida de la tía de Jero, tremenda situación familiar, especialmente para Jero, seguimos contando con su acompañante terapéutico de Cenda, ocupándose, llamando, enviando videitos para acompañar no solo su aprendizaje, sino también su contención afectiva y emocional.
Somos una familia muy pequeña, monoparental, Jero y su hermano Fausti de 2 años, son fruto de un milagro de Dios, que el Dr. Claudio, por medio de un tratamiento de ovoespermodonacion logro. Cuentan con su abuelita de 89 años y sus primos/tios.
Me llevo 52 años aprender a aceptar una ayuda, a delegar a contar con la mano generosa de otro. Todavía estoy en el camino del aprendizaje y eso te enriquece.. En mi humilde opinión, los adultos debemos permitirnos, contar con el otro. Con gente que nos acompañe, nos guíe, nos oriente, para que nuestros hijos salgan adelante. Familiares, amigos, conocidos, profesionales gente de bien como su acompañante terapéutico de Cenda que dejan el alma para darnos una mano, una alternativa, mucho que nos suma. Y agradecerlo.
Los niños pasan por guerras, traumas, pandemias, nuestro mejor trabajo como adultos responsables es evitarles el dolor, darles paz, alegría, amor, respeto y contención.
No puede haber nada mas lindo que apretarles fuerte la mano y caminar a la par, viendo con el tiempo como nos la van soltando para hacer su camino solitos, o acompañados creciendo.
Abracemos a nuestro niño interno para que lo que sucede en el mundo sea menos hostil y mas amoroso. Sembremos en nuestras herencias el amor en todas sus formas, el amor por el otro. Estamos atravesando momentos muy difíciles, todos lo pasamos, lo sabemos lo sentimos en nuestras vidas, en nuestros lugares y realidades, Todos y cada uno de nosotros en alguna forma y de alguna manera, con miedos, con dudas, con lagrimas, con tristezas, con aliento, con fuerza, con convicción, con valores, con abrazos . Con unión, con trabajo con amor, sigamos adelante por los nuestros que se fueron, por los que estamos, y por los nuestros que vendrán. Gracias acompañante terapéutico de Cenda y equipo, por Jero. Gracias a todos los que trabajan por otro, que se levantan, que siguen que nos acompañan.
Adri. Mama de Jero y Fausti.